El odio y la violencia humana

Rate this post

El odio y la violencia humana

Desde que el ser humano comenzó a razonar sobre su mundo y sobre sí mismo, ha encontrado, lo que en su tiempo pensó era verdad, los responsables siempre fueron seres fantásticos, quienes surgían de entre las llamas para aconsejarnos “hacer el mal”. Miles de años después; cuando las creencias religiosas y las supersticiones dejaron de hacer tanta mella en nuestro procesamiento cognitivo, hemos descubierto que el odio y la violencia podrían ser útiles en nuestra evolución y ser una respuesta a factores genético-ambientales.




 

Odio una necesidad evolutiva

Al parecer una de las funciones principales del odio y/o ira, no es más que la de protegernos de una posible amenaza, sea para nosotros individualmente o para con el grupo. También como una respuesta a nuestros competidores del ámbito reproductivo (asesinatos por celos). Odio que nos conduce a eliminar competidores.




La necesidad de evitar situaciones, objetos, seres vivos, o la aversión a ellos es un principio de protección ante una amenaza; muchos primates al igual que ser humano sienten la necesidad de evitar miembros de su grupo, la diferencia entre los primates y nosotros es la conciencia de la amenaza, esto nos hace razonar y buscar métodos para protegernos o destruir la amenaza en cuestión, eh de ahí las conspiraciones, buscar aliados, inundar la mente de nuestros semejantes con nuestro procesamiento para hacerles ver a los demás que también para ellos es una amenaza.

Cuando nos encontramos frente a nuestro ente odiado, el cerebro activa regiones que están vinculadas con el amor como lo es el putamen y la ínsula, podría ser debido a la fuerte relación que existe entre los homínidos, y este tipo de sentimientos que implica, en la mayoría de los casos, a dos individuos; sin embargo apenas se desactivan las áreas relacionadas con el razonamiento, caso contrario al enamoramiento en el cual están mínimamente activas, los cerebros que están en modo odio mantienen un estado de alerta, el subcortex y la corteza frontal, se organizan una está relacionada con el comportamiento agresivo y la otra con predicción; es simple principio de análisis ante una posible amenaza, sí ataca, ataco; pero antes debe analizarse al objetivo enemigo predecir, si una de sus acciones va a resultar en un ataque.(1)

 

Mutaciones genéticas

Desde hace tiempo se sabe que muchos comportamientos violentos pueden ser explicados desde la comprensión de los genes, ya que estos orientan el crecimiento del cuerpo, incluido el cerebro claro y la forma en la que este procesa ciertos químicos o moléculas.


-Según explica a Sinc Jari Tiihonen, profesor del departamento de Neurociencia de la institución sueca y principal autor del estudio, “más del 50% de los delitos violentos graves cometidos en países desarrollados pueden explicarse por razones genéticas. Nuestro estudio sugiere que estos genes podrían estar involucrados en un 10% de los crímenes”.-


Los genes a los que se refiere son variaciones o mutaciones en los genes cuyas mutaciones implican la baja actividad de monoamino oxidasa A (MAOA en sí no es un gen, son enzimas que catalizan la oxidación de monoaminas y la degradación de neurotransmisores, en este caso contribuye a la rotación de la dopamina, es decir que un gen que indica como esta enzima va a trabajar es deficiente)así como el gen CDH13 (que codifica la proteína de adhesión a la membrana neuronal) son asociado con un comportamiento extremadamente violento.(2).

Existe cierta incertidumbre relacionada con estas mutaciones ya que no todos los estudios indican que los poseedores de estos genes sean indiscutiblemente violentos, lo que indica que podrían ser apoyados por otros factores; por ejemplo, el maltrato infantil, las drogas, el rechazo o discriminación de cualquier tipo pueden ayudar a que un ser humano termine siendo un ser violento, otros genes han estado en la mira de quienes buscan una respuesta en los genes; los genes que nos ayudan a tomar decisiones apresuradas o impulsivas como el HTR2B (5-hydroxytryptamine receptor 2B ) que también  regulan la actividad de la serotonina en el cerebro. La impulsividad, que describe la acción sin previsión, es una característica importante de varias enfermedades psiquiátricas, suicidios y comportamiento violento. (3)

En resumidas cuentas, los genes influyen mucho en como percibimos el mundo y la manera en que el mundo interactúa con nosotros puede ser la gota que derrame el vaso en un ser humano con variaciones genéticas delicadas, hasta el momento no se puede determinar que un solo gen sea el responsable de determinar si alguien será o no un asesino. Son un conjunto de variables genéticas y medioambientales las que podrían determinar el futuro de un probable asesino.

 

1——-Neural Correlates of Hate

Semir Zeki,  John Paul Romaya

PLOS ONE Published: October 29, 2008

https://doi.org/10.1371/journal.pone.0003556

2—— Genetic background of extreme violent behavior

J Tiihonen, M-R Rautiainen, HM Ollila, E Repo-Tiihonen,2M Virkkunen, A Palotie, O Pietiläinen, Kristiansson, M Joukamaa, H Lauerma, J Saarela, S Tyni, H Vartiainen, J Paananen, D Goldman, and T Paunio.

PMID:    21179162  PMCID:   PMC3183507 DOI: 10.1038/nature09629

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4776744/

3—— Nature. 2010 Dec 23;468(7327):1061-6. doi: 10.1038/nature09629.

A population-specific HTR2B stop codon predisposes to severe impulsivity.

Bevilacqua L, Doly S, Kaprio J, Yuan Q, Tikkanen R, Paunio T, Zhou Z, Wedenoja J, Maroteaux L, Diaz S, Belmer A, Hodgkinson CA, Dell’osso L, Suvisaari J, Coccaro E, Rose RJ, Peltonen L, Virkkunen M, Goldman D.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21179162

Comments

Comentarios