células inmunes regulan sensibilización al dolor.

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Este dimorfismo sexual sugiere que los ratones machos no pueden utilizarse como sustitutos de las hembras en la investigación del dolor.

Diferentes células inmunes regulan sensibilización al dolor en ratones de formas muy distintas en machos y hembras, según un estudio publicado el 29 de junio en la revista Nature Neuroscience.
Está investigación podría dar explicación de porqué algunos estudios y ensayos clínicos han fracasado. Gracias a esta investigación ayudara los investigadores a diseñar mejores experimentos en el futuro para tratar dolor crónico.

Células llamadas microglia son pieza clave dolor crónico en los machos.

Microgliaexpresaruna proteína llamada factor neurotrófico derivado del cerebro(BDNF) para indicara las neuronasde la médula espinal. Cuando se produceuna lesión oinflamación,esta señalsensibilizael cuerpoal dolor, por lo que incluso toque ligero duele.

Robert Sorge, psicólogo de la Universidad de Alabama en Birmingham, y sus colegas indujeron el dolor persistente con inflamación a ratones hembra y macho cortando dos de las tres ramas del nervio ciático en sus patas traseras. Siete días más tarde, se inyectaron los animales con uno de los tres fármacos que inhiben la función microglial.

Ellos encontraron que los tres fármacos invierten la sensibilización al dolor en los animales machos, como se había informado anteriormente. Sin embargo, los tratamientos tuvieron ningún efecto sobre las hembras, a pesar de que los animales habían mostrado niveles equivalentes de dolor.

Los investigadores también modificaron genéticamente ratones en los que el gen BDNF podría suprimirse en la microglía en cualquier momento durante la vida de los animales. Al principio, estos animales mostraron respuestas normales a una lesión en los nervios. Matar a la microglia una semana más tarde extinguió la hipersensibilidad en los animales machos, pero no en las hembras. Esto confirmó que en los machos, la hipersensibilidad al dolor depende de señales de BDNF de microglia, pero que en las hembras que está mediada por algún otro mecanismo.

“Esto no se había informado antes porque nadie utiliza a las hembras en los experimentos, por lo que no estaban en condiciones de conocer de una forma u otra”, dice Jeffrey Mogil, investigador del dolor en la Universidad McGill en Montreal, Canadá, y coautor del estudio.

Mogil dice que los investigadores a menudo excluyen animales hembras de sus experimentos, suponiendo que el ciclo menstrual hace variar los datos obtenidos.

Es importante destacar que los resultados de su equipo pueden explicar por qué algunos medicamentos para el dolor microglia de metas han fracasado en ensayos clínicos humanos. “Tal vez no pudieron porque la biología sólo es funcional para la mitad de la población.”

John Wood, investigador de dolor en el University College de Londres, dice que los resultados “son de gran importancia para la comprensión y el tratamiento del dolor”. Aún no está claro si los resultados se traducen directamente a los seres humanos, sino que plantea cuestiones importantes para el desarrollo de fármacos y analgésicos.

“¿Existen otros mecanismos específicos de género en las vías del dolor y otros aspectos específicos de género distintos de función nerviosa del sistema central?”

En esta investigación tambien se indica cual es el posible sistema que regula el dolor en las hembras. Para ello eliminaron las células T (también implicada en el sistema inmune) de los ratones hembra, estos comenzaron a utilizar el sistema de dolor de los machos (microglia) pero cuando se introdujo de nueva cuenta las células T las hembras dejaron de utilizar el sistema de los machos. Aún se desconoce la manera en que estas células influyen en la regulación del dolor en las hembras.

Mogil y sus colegas ahora están tratando de identificar la vía exacta de la sensibilización al dolor en ratones hembra ya que los datos no muestran como las células T influyen en este proceso, y la esperanza de sus resultados será una llamada de atención para que más investigadores incluyan animales hembra en sus experimentos.

El año pasado, los Institutos Nacionales de Salud emitió directrices dirigidas a aumentar el porcentaje de hembras en los ensayos pre-clínicos para restablecer el equilibrio, sin embargo, muchos laboratorios continúan experimentar exclusivamente con machos.

“Se nos dice que utilizar múltiples cepas y diferentes rangos de edad, pero estas cosas cuestan dinero”, dice Mogil. “La incorporación de hembras en el diseño experimental de nuevos fármacos y tratamientos no cuesta nada en absoluto. Esperemos que esto le ayudará a convencer a la gente que vale la pena”.

Nature

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